Esta tarde, mi agenda, hasta ahora arrinconada en una esquina de mi habitación, me ha recordado que mañana tengo una cita importante, pero ¿qué me pongo para la ocasión?
Esta tarde, mi agenda, hasta ahora arrinconada en una esquina de mi habitación, me ha recordado que mañana tengo una cita importante, pero ¿qué me pongo para la ocasión?

"Cerrado por vacaciones" es la frase del mes, y también la más esperada del año. Llevo semanas leyendo las mismas palabras en mi cafetería favorita, en la tienda de complementos de la esquina, en la frutería, en el pub de moda, oyéndosela decir a mis amigos, familiares, a mis jefes, al señor que se sienta junto a mi en el metro.....y por fin me toca decirla a mi ME VOY DE VACACIONES.A partir de hoy, el portátil hibernará hasta el próximo sábado. He decidido desconectar el móvil, mandar emails anunciando mi ausencia, cerrar el correo electrónico, aparcar la agenda en unas esquina de la habitación y disfrutar al máximo de la playa, la tranquilidad, el sol...Después de tantos meses, por fin tendré tiempo para escuchar música, deborar libros y libros, tomar el sol, dormir sin que el despertador me incordie, pero sobre todo, tendré tiempo para estar con los mios.
Hasta la semana que viene!!
Mi última entrada terminaba con unas palabras que a más de una y uno le gustaría oír en boca de esa persona tan especial. Yo tuve esa suerte, me las dijo alguien, alguien especial. Mara me preguntó si se trataba de una declaración de amor, la verdad es que, visto así, podría serlo perfectamente pero en este caso, la frase traía consigo una "preciosa" coletilla... como amigo. Porque somos eso, amigos, y desde hace tiempo, por eso es más duro de encajar el día a día. Que a diario me repitas lo mucho que la quieres, que es la mujer de tu vida, que nunca conocerás a nadie como ella.... oír todo eso me resta un poco de felicidad, pero tu ni siquiera lo sabes. ¿Sabes que? Me lo merezco. Nunca te dije que para mi eras algo más que un amigo, nunca tuve el valor suficiente de reconocerte que jamás he conocido nadie como tu y ahora sufro las consecuencias.
Por mucho que nos cueste creerlo, en pleno siglo XXI, aún vivimos en una sociedad machista. A pesar del progreso en lo referente a la incorporación de la mujer al mundo laboral, aunque cada vez más mujeres ocupen puestos importantes, con una mayoría femenina en el Gobierno, incluso, con la creación de un Ministerio de la Igualdad, la sociedad de hoy en día, permanece anclada en el dominio masculino en muchos campos, uno de ellos el motor.