lunes, 13 de octubre de 2008

Extraña conexión


Volvía en el tren tras mi pequeña escapada de fin de semana a Madrid, mirando atontada por la ventana el suceder de árboles y campos, sin ser realmente consciente de lo que ocurría a mi alrededor. Poco a poco mis ojos comenzaban a entornarse vencidos por el cansancio y el agotamiento de los últimos días pero sin dejar de perder ese pequeño recuadro que me mostraba el exterior. De repente, apareciste tu, sí, entrabas por la puerta que comunicaba mi vagón con el tuyo, sonriente, descarado, mirando fijamente el sitio en el que yo estaba medio recostada. La sorpresa o quizás el temor de que todo volviese al punto de partida me sobresaltaron, abrí los ojos y miré a mi alrededor, buscándote, pero no estabas allí. El subconsciente, una vez más, me jugaba una mala pasada, parecía que todo había sido un sueño. Sin embargo, me había marcado, ya no volví a dormir en las dos horas de viaje restantes, seguía mirando por la ventana, pero mi cabeza no estaba ni dentro del vagón ni fuera, estaba pensando en ti. Llevaba semanas sin saber nada de tu existencia, una pequeña discusión por culpa de un malentendido había terminado con lo que ni siquiera había empezado. ¿Tú?, ¿en el mismo tren?, ¿sonriéndome, hablando conmigo? definitivamente estaba soñando. Procuré apartarte de mi mente convenciéndome a mi misma de que no iba a saber nada más de ti, tal y como venía pasando desde hacía días.
Pero está claro que el destino nos tiene preparadas muchas sorpresas y la mía estaba a punto de llegar. Una vez en casa, encendí el ordenador y conecté el messenger mientras deshacía maletas, ordenaba la habitación, leía emails...y todas esas cosas que uno hace después de permanecer desaparecido durante días. Fui a la cocina y cuando volví, estaba ahí, me llamaba desde el otro lado de la habitación, alguien me había hablado, eras tu. Al principio no podía creerlo, incluso llegué a pensar que te habías equivocado de persona. Y así, nos tiramos casi una hora, ¿cómo estás?, ¿qué haces?, a ver si quedamos....como si las últimas semanas nunca hubiesen existido.
Es curioso, llevaba días sin pensar en ti, soñé contigo durante unos segundos y fuiste el primero con el que hablé a mi vuelta.

domingo, 12 de octubre de 2008

Tu recuerdo

Solías decirme que era tu nieta favorita (normal, teniendo en cuenta que yo era la única chica), también guardo con especial recuerdo esas carreras que hacíamos por el salón del piso de Barcelona para coger el sillón bueno o cuando me llevabas al parque durante las épocas que pasaba con vosotros. Aunque han pasado los años, sigo recordando esos momentos mejor que cosas que hice ayer o la semana pasada.
Con el paso de los años y por las sorpresas (tanto buenas como malas) que da la vida dejamos de hacer todas esas cosas y en el fondo las echaba en falta pero me consolaba saber que, al menos yo, pude disfrutar de ellas durante un tiempo (Sergio y Santiago nunca lo harán).
Los últimos años sin duda fueron los peores, prácticamente no reconocía a la persona que tenía delante, hay que ver lo que una enfermedad puede cambiar a alguien. Por lo menos para ti, durante un tiempo, todo volvió a ser como antes. Por unos días, volví a ser esa niña con la que solías jugar en casa, aunque delante tuyo tenías ya a una jovencita de 18 años, sin embargo, en tu mente, era esa niña de tan solo 4 o 5 que no levantaba un palmo del suelo.
Hoy hace cuatro años que vivo de esos recuerdos.

domingo, 5 de octubre de 2008

Gracias Mara!

Creo que esta vez mi ordenador ha vuelto definitivamente para quedarse, o al menos eso espero, porque menudo mesecito me ha dedicado. Tengo que reconocer que tampoco he tenido mucho tiempo últimamente para escribir: inicio de clases, nuevos horarios, charlas pendientes con viejos amigos... en fin, un tener que acostumbrarse a la vieja rutina.
Ahora que voy poniendo en orden mi vida, bueno, mejor dicho las 24 horas que componen el día, espero tener tiempo de volver a retomar esta rutinilla de escribir que tanto me gusta, se podría decir que vuelvo a las andadas. Y no hay mejor forma de recuperar las buenas costumbres que dándole las gracias a Mara por ese regalito que me hizo hace ya bastantes días, ya, lo sé, no tengo vergüenza, he tardado toda una eternidad, pero, más vale tarde que nunca. Así que, mil gracias Mara.
Según las normas, ahora me toca a mi premiar a 5 personas, pero este premio va dirigido a aquellas personas que saben transmitir y transmiten algún valor. Como no creo que haya nadie en el mundo que no tenga algo bueno que enseñar yo se lo concedo a todo el mundo. (Además así no me tengo que estrujar la cabeza en elegir sólo a cinco personitas jeje)

domingo, 21 de septiembre de 2008

El poder de la tecnología

Hasta ahora, nunca había sido consciente de lo que mi queridísimo portátil significa para mi. Forma parte de mi vida, de mi rutina, es como uno más en la familia, cuando no está, se nota su ausencia.
El evidente abandono que ha sufrido mi blog durante este último mes, ha sido precisamente por eso. Porque mi pequeño amigo decidió abandonarme por un tiempo. Durante estas semanas, se me hacía extraño no disfrutar del delicioso café matinal mientras me empapaba de las primeras noticias de la jornada frente a la pantalla de mi portátil. Tanto es así, que llegué a trasladarme a la cocina solo porque su ausencia no fuese tan palpable ya desde primera hora del día. Cuando llegaba a casa después de un largo día de trabajo y clases lo primero que hacía nada más entrar por la puerta era saludarlo con un leve apretujón en el botón de ON, pero incluso algo tan simple como eso lo he llegado ha echar de menos. Bueno y que decir ya, de las largas conversaciones que suelo mantener noche si y noche también con mi familia o mis amigos a través del messenger. Esas conversaciones que me mantienen despierta hasta la 1 o las 2 cuando al día siguiente el despertador sonará a las 7, pero que, en cierto modo, mantienen viva mi vida social.
Afortunadamente, mi querido HP vuelve de sus merecidas vacaciones.

sábado, 30 de agosto de 2008

¿Tomamos un café?

En mis 21 años de vida, he oído esta frase muchas veces, y creo que nunca ha tenido un mismo significado.
Por ejemplo, cuando una de mis mejores amigas me dice: "¿tomamos un café?" uyy!!algo pasa, charla seria seguro. Algo tiene que confesar. Quedamos, y al primer café le sigue otro, y uno más y después otro...así hasta que incluso llegamos a empalmar con la cena. Y tal y como me había imaginado, el café venía con confesión. Muchas veces a ¿tomamos un café? le ha seguido la famosa "tengo un problema", es decir, "me gusta un tío".
Luego tenemos el " a ver si tomamos un café" de un conocido o conocida, sí, son esas personas que ves muy de vez en cuando y que, el día que te la encuentras, para evitar esos incómodos silencios sueltas "oye a ver si quedamos un día a tomar un café y me pones al día". Claro, siempre se queda en una declaración de intenciones.
También está el "tomamos un café" de un amigo, pero sólo amigo. Creo, al menos en mi caso, esta es la situación en la que esta frase más se asemeja a su significado. Quedas con él y haces eso, tomas un café. No hay silencios incómodos ni declaraciones o confesiones de ningún tipo.
Por otro lado, cuando ya no vives en tu casa, es decir, arropada por los brazos de papá y mamá, también se puede dar el caso de que mamá te diga "¿tomamos un café?" Esta situación siempre guarda una sorpresas, porque igual empiezas hablando del tiempo y acabas escuchando alguno de los típicos sermones de madre que solías aguantar cuando aún eras una adolescente en potencia y convivías con el resto de tu familia.
Y finalmente, esta el "¿tomamos un café?" de ese chico al que acabas de conocer. Uyyy poco hay que fiarse de estos cafés, el 99% de las veces no se queda en eso.

viernes, 29 de agosto de 2008

Jugando entre la gente

El juego ha empezado. El terreno elegido es neutral, ni tu casa ni la mía, una calle concurrida de la ciudad y en pleno apogeo. Mañana nos buscaremos el uno al otro, sortearemos las distintas cabezas con el fin de encontrarnos entre la multitud. Cuando finalmente demos el uno con el otro, ya no habrá marcha atrás. Desplegaremos nuestras mejores armas y emplearemos la estrategia mejor planeada. Cada uno jugará sus fichas en función de la meta a conseguir. Y el resultado....mañana se verá.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Con la cabeza en las nubes

Años metidos en el mismo edificio, con horarios similares, amigos en común, trabajando en la misma calle, frecuentando los mismos sitios.... y nunca nos hemos cruzado... hasta ahora, bueno mejor dicho, hasta aquella noche. De eso hace ya unas cuantas semanas. Mensajes a distintas horas, durante días, besos y abrazos abreviados en pocas palabras, invitaciones a tomar un café que parecían resistirse... hasta hoy.
Sí, hoy hemos tomado ese café, hemos hablado sin una música estridente de fondo, hemos compartido unos minutos que sólo nosotros hemos disfrutado, he podido conocer un poco más a ese chico al que pedí fuego aquella noche...
Tengo la cabeza en las nubes, no hago más que pensar en lo bien que lo he pasado, me pongo nerviosa cada vez que suena el "pi" "pi" de mi móvil esperando recibir un mensaje tuyo, no puedo dejar de sonreír cuando lo leo y tampoco puedo dejar de poner una carita triste cuando no lo es. Ahora, sigo revoloteando entre nube y nube esperando que ese café no sea el último.