martes, 24 de marzo de 2009

Me acuerdo...

Hace exactamente un año publiqué una entrada en la que jugaba a un viejo juego..."Me acuerdo..." Todo empezó en 3º de ESO cuando la profe de literatura nos invitaba a plasmar nuestros recuerdos en un papel, desde entonces no he dejado de hacerlo, cada año, escribo un "me acuerdo" del año anterior. Se supone que esto es más propio del mes de enero, con el año recién terminado, pero, con tal de ir a contracorriente, yo lo hago en marzo. Mi "me acuerdo... del 2008" es el siguiente....
Me acuerdo de que el año no empezó especialmente bien, papá recién operado y mamá trabajando, ni siquiera quise celebrar nochevieja.
Me acuerdo de que mi viaje de vuelta a la rutina fue bastante duro, marcharme de casa y alejarme de mi familia me resultaba más difícil que el primer día.
Me acuerdo del periodo de exámenes de enero, pasé más rato en la cafetería o jugando al parchís que en la biblioteca. Afortunadamente el resultado no fue muy catastrófico.
Me acuerdo de mi primera entrevista de trabajo, mi primer trabajo como periodista (aunque sea un puesto de becaria).
Me acuerdo de fallas, la primera vez que lo vi, el día que lo conocí, es de título de canción pero todo sucedió en la barra de un bar.
Me acuerdo de todas y cada una de las noches que me perdí con mis niñas por los rincones de la cuidad y bailamos hasta el amanecer.
Me acuerdo de los juegos por teléfono con los que pasaban las horas de aburrimiento o largas conversaciones de cotilleo que desencadenaban eternas facturas a final de mes.
Me acuerdo de mi primera noche con él, en una terraza de verano, vimos juntos amanecer.
Me acuerdo de los días de verano, mañanas de trabajo que dejaban paso a tardes de playa bajo el sol.
Me acuerdo de las juergas también veraniegas.
Me acuerdo del hormigueo en el estómago durante el mes de agosto, por fin, después de tanto tiempo me sentía viva otra vez.
Me acuerdo de la visita de mi mejor amigo, sin duda los mejores días del año, pero sobre todo, el mejor de los regalos.
Me acuerdo de los malos momentos que pasé cuando me tocó tomar decisiones que cambiaron mi vida.
Me acuerdo de noches en vela pensando qué había hecho mal, sin encontrar una respuesta convincente.
Me acuerdo de nuevas amistades y de otras que no dejan de serlo.
Me acuerdo de que el año 2008 terminaba mucho mejor de lo que había empezado.

domingo, 22 de marzo de 2009

Olvida

Olvida el día que nos conocimos, parece que ha pasado una eternidad aunque en verdad sólo ha sido un año,
olvida la primera noche que pasamos juntos, el primer beso que nos dimos ante la mirada atónica de nuestros amigos,
olvida todas las conversaciones que mantuvimos,
olvida esa mirada que un día dijiste que te cautivaba ¿también mentías aquel día?,
olvida la mejor semana de mi vida,
olvida nuestros paseos por las calles desiertas de la ciudad a altas horas de la madrugada,
olvida mis caricias porque no volverán a ser tuyas,
olvida las horas que nos pasamos uno en brazos del otro porque todo era un espejismo,
olvida lo que te pude decir porque no significó nada para ti,
olvida no sólo los malos momentos también los buenos, porque no quiero tener recuerdos de una persona que me ha hecho tanto daño,
olvídame a mi, bueno, eso, si alguna vez llegaste a tenerme en cuenta.

viernes, 20 de marzo de 2009

La mirada de un niño

Me gustaría poder mirar el mundo desde los ojos de un niño.Siempre, desde pequeñita he soñado con ser mayor, y como muchos, he tratado en cada momento de que los mayores me considerasen una de ellos, pero hoy, me gustaría volver atrás.
Qué diferentes se ven las cosas a esa edad, cuando enfrentarse a un problema es algo tan simple como meterse en un armario o esconderse bajo las sábanas de tu cama, cuando no tienes que preocuparte por el futuro, cuando llorar no es un signo de debilidad, cuando no hay que aparentar, cuando un paquete de chuches te convierte en la persona más feliz, cuando crees poder salvar el mundo con un "por mi y por todos mis compañeros", cuando las nuevas amistades surgen de un simple "¿quieres ser mi amigo?" , cuando las mentiras son verdaderamente piadosas, cuando 500 pesetas eran toda una fortuna, cuando decirle a alguien cuanto le querías era tan sencillo con mandarle una notita preguntando si quería ser tu novio o novia, cuando trasnochar era algo impensado, cuando podíamos ser lo que quisiésemos, desde un futbolista famoso, a un astronauta en la luna o incluso nuestro superhéroe favorito.
Los mayores creemos que tenemos mucho que enseñar a los niños, pero quizá son ellos los que tienen cosas que enseñarnos a nosotros. ¿Por qué antes pedir perdón, decir te quiero, admitir un error, llorar, soñar o incluso ser feliz no era tan difícil y ahora parece algo casi imposible?

domingo, 15 de marzo de 2009

Fiesta, fiesta y más fiesta

Viernes 13, 17:30h. de la tarde, última clase de la semana, ya está, se termina por fin. Bip, bip...!!Mensaje recibido...Niñaaa te llamo cuando termine, paso a recogerte, dejamos el coche en mi casa, cogemos las entradas y al concierto. 20:45 Pequeñaaaa, ya estamos juntas, dejamos el coche, cogemos las entradas y vamos al concierto, te vemos allí muaaa 21:15 Llegamos al concierto, Fallas 2009 ¡ha empezado! Algo de música para empezar, un poquito de cenita mientras tanto, cervecita por aquí, copichuela por allá...madre mía si hay bombones!!! 02:00 Una que abandona, mañana hay que trabajar pero el sábado más y mejor.
Sábado 14, 21:00h. Oyeee, que ya llego, ya llego, que se me ha hecho tarde, nos vemos allí, sorryyy muaaaa. Otro concierto, hoy toca Seguridad Social!!Las calles abarrotadas, hay gente por todas partes, petardos, olor a pólvora, puestos de buñuelos que endulzan los últimos momentos de la noche...04:30 esto se acaba por hoy...mañana más.
Domingo 15, 11:00h. me duele todo, mis piernas, si es que esto de recorrerse Valencia a patita tiene sus desventajas!!Creo que me quedo en la cama, ya me levantaré a la hora de comer, o quizá no.
Empiezo a pensar que me estoy haciendo vieja jajaja

domingo, 8 de marzo de 2009

Valencia en fallas


Salir por las calles de Valencia estos días es algo increíble, la ciudad se transforma, tiene lugar un fenómeno poco común. Ambiente de fiesta en cada esquina de la ciudad, de día o de noche, falleras que sacan a pasear esos trajes de colores tan vivos, el olor entremezclado de la pólvora de los petardos y de los puestos de churros y buñuelos con los que te encuentras a cada paso. Calles cortadas al tráfico, donde a una semana para que dé comienzo la gran celebración fallera, ya empiezan a asomar pequeñas siluetas de lo que dentro de una semana serán las protagonistas, las fallas. Grupos de familias y de amigos que se reunen en torno a los casales, amigos que se reencuentran como cada año en las mismas fechas, curiosos que llegan de todas partes del mundo para ser uno más y otros que, como buenos conocedores de las fiestas, optan por abandonar la cuidad y tomarse unas pequeñas vacaciones.
Pero lo mejor aún está por llegar...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Donde más duele

Por un tiempo creía que las cosas habían cambiado, que esta vez todo iba a ser diferente. De hecho, las veces que hemos estado juntos me lo ha demostrado, tal vez, eso era lo que quería que pensase, porque, una vez más, me he dejado arrastrar por esa carita de niño bueno, esos ojitos de no haber roto un plato en su vida.
En realidad, si me paro a pensarlo fríamente, siempre lo he sabido. Me he engañado a mi misma pensando que eran sólo imaginaciones mías. Finalmente ha resultado ser que esas imaginaciones tenían más de cierto de lo que parecía.
No sé si gritarle o darle las gracias, si antes me estaba planteando algunas cosas que pueden suponer un gran cambio en mi vida, quizá su decisión (aunque él no lo sepa) me haga decantarme por el camino que creía descartado.
Así que...si durante todo este tiempo estabas jugando a un simple juego, enhorabuena, has ganado, has dado justo en la diana, me has dado donde más duele.

domingo, 22 de febrero de 2009

¡¡Sorpresa!!

Creemos que las personas que conocemos, con las que llevamos tiempo compartiendo cada minuto, cada momento especial, cada cumpleaños, cada mala racha.... son incapaces de sorprendernos ¿por qué? simplemente porque las conocemos y sabemos como reaccionan, o incluso podemos saber cómo piensan o cómo se sienten con tan sólo mirarlas a los ojos. Pero eso, no nos pasa con cualquiera, sólo con algunos.
Una fiesta sorpresa por tu cumpleaños, un regalo inesperado, una visita sin justificación alguna o a veces, un simple "te quiero" nos arrancan sonrisas hasta en el peor de los momentos.
Pero las sorpresas no tienen por qué ser siempre buenas. ¿Qué pasa si esa persona especial, ese amigo o amiga, un familiar, una pareja... un día hacen algo que jamás creerías que serían capaces de hacer? En momentos como este te paras a pensar en si realmente conoces de verdad a las personas de las que te rodeas.
Para bien o para mal, la cuestión es que las sorpresas siempre tienen un hueco en nuestra memoria. Hoy alguien me ha dado una sorpresa, el problema es que no sé si es algo bueno o malo.